Mucho se ha hablado sobre las
cifras del fichaje del jugador brasileño "Neymar Jr." por el F.C. Barcelona. La última secuencia de este culebrón nos ha dejado la
dimisión del presidente del club, Sandro Rosell, al haber sido admitida a
trámite una querella contra él a causa del polémico fichaje.
Lejos de poder ofrecer algo de
luz para esclarecer la cuantía de la transferencia o de las comisiones,
voy a tratar de explicar las consecuencias jurídicas que tiene el procedimiento
judicial, recientemente iniciado, para los sujetos implicados.
En primer lugar, se ha
presentado una querella en la Audiencia Nacional por parte de un socio del F.C. Barcelona contra
el ya ex-presidente del club, por un delito de apropiación indebida. Una querella es similar a una denuncia, solo que en la
querella, además de poner en conocimiento del órgano judicial la comisión de un
hecho que puede ser falta o delito, el que la presenta manifiesta su voluntad de
ser parte en el proceso que se siga.
Una vez presentada la querella,
el Juez Carlos Ruz la ha admitió a trámite por medio
de un auto, que es el medio por el que un órgano judicial expone una resolución
motivada. En el mismo, el Juez acuerda practicar una serie de diligencias que
tienen que ver con la entrega de documentación relativa al traspaso del
jugador, que tendrá que facilitar tanto el F. C. Barcelona como el Santos
(anterior equipo del jugador).
El Juez considera que se puede
haber dado una simulación contractual y que es necesario investigar las
condiciones económicas del fichaje para despejar si hubo "posibles
irregularidades con relevancia jurídico penal atribuibles al querellado o a
terceras personas".
Por el momento Sandro Rosell no
tendrá que declarar como imputado en sede judicial hasta que no se hayan
practicado las pruebas solicitadas.
En varios medios se hacen eco de la posibilidad de que el querellante retire su querella contra el ex-presidente.
No obstante, a efectos procesales, esta acción no tendría mayores
consecuencias, pues cuando hay indicios de delito público, el Juzgado está
obligado a continuar con la instrucción. Además, en este caso, el propio fiscal
ha solicitado que se siga con la investigación. Por lo que el procedimiento
iniciado a través de la querella del socio culé continuará adelante salvo que se decretara
su archivo por el órgano judicial, de no probarse que se ha cometido
delito.
La dimisión como presidente del
querellado tampoco lo exonera de una posible responsabilidad penal, ya que
resulta indiferente a efectos procesales, que siga dirigiendo o no el club. Y aunque la querella se haya
dirigido exclusivamente contra Sandro Rosell, si durante la instrucción se
obtiene que la Junta Directiva está implicada en la comisión del delito, sus
miembros podrían ser imputados.
A día de hoy es así como está el
asunto en los Juzgados de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, lo demás
son puras especulaciones que serán acertadas o equivocadas según se vaya
desarrollando el procedimiento (no debemos pensarr que en la Audiencia Nacional
se producen filtraciones). Y dado el alcance mediático que tiene cualquier
asunto relacionado con el fútbol, no es de extrañar que se continúen sucediendo
noticias a diario.
A tenor de los últimos
movimientos, lo que parece evidente es que se ha comprado un jugador por unas
cantidades muy superiores a las declaradas, de lo que se habrían visto
beneficiados el jugador y su familia, pudiendo haber cobrado comisiones
millonarias, que se habrían ocultado tanto al aficionado como a la Administración. Si
finalmente queda esto último demostrado, me pregunto cómo actuará la UEFA con
el Barcelona en virtud del “Fair Play Financiero”. Con el Málaga C.F. ya
sabemos cómo se las gastaron…

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